Rocío Fernández, Redacción Estrategias de Inversión
Se podría decir que Gamesa no es la típica compañía energética. Su negocio principal está a caballo entre la tecnología y la energía pero por esta última parte no hace más que recibir reveses. Los cambios regulatorios, el corte del grifo de las primas públicas y la caída del consumo han debilitado sus cuentas y también su situación bursátil. Por ello, como muchas otras compañías españolas, Gamesa sale a buscarse las habichuelas más allá de nuestras fronteras. La expansión internacional y la apertura de negocios en mercados emergentes son sus bazas, si bien, en la renta variable todavía le queda un largo camino que andar hasta la recuperación, afirman los expertos. Recientemente Gamesa puso de manifiesto su situación con la publicación de los resultados cosechados en el primer semestre, durante el cual, la empresa que ahora preside Jorge Calvet registró un resultado neto de 8 millones, un 75% inferior al del año anterior “como consecuencia de la debilidad macroeconómica y financiera y los cambios normativos en 2009 -que han frenado la demanda global de aerogeneradores-, la ralentización del sector en España, la fuerte estacionalidad prevista para el año y la política de la compañía de alinear la fabricación con los pedidos y los planes de entrega a clientes”, justificaban desde la propia compañía. Si bien, su presidente nos declara que “esperamos una progresiva recuperación durante el segundo semestre y un repunte del
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