Si el objetivo era dar una tajada a los beneficios de la banca de inversión, la tasa a los bonos lo ha logrado. Goldman Sachs habló ayer de una merma de 600 millones de dólares (463 millones de euros) por el impuesto aplicado en Reino Unido a las remuneraciones más altas del sector. Fue un elemento que contribuyó a que sus ganancias cayeran un 84% en el segundo trimestre.
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