Y quieren acabar con la especulación, con el alma de los mercados, con su esencia ¡A ver cómo lo hacen! ¡A ver si lo consiguen! ¿Estamos ante un nuevo caso de verborrea, bla, bla, bla...diarrea verbal? ¿No habían dicho los granes mandatarios que iban a acabar con la banca de inversión, con los hedge funds, con los derivados, con los CDS, con la ingeniería financiera, en fin, con los instrumentos de destrucción masiva? ¿Quién le pondrá el cascabel al gato? El lobby bancario, tanto el anglosajón como el del resto del mundo, es muy poderoso. Tanto, que figuras de renombre que han pasado gran parte de su vida laboral en la Fed o en el Tesoro de EEUU o en el Tesoro o los bancos centrales de otros países, dirigen hoy bancos de inversión, bancos comerciales, hedge funds. Dicen alemanes, griegos y franceses (Sarkozy, por cierto, se apunta a todos los bombardeos) que quieren acabar con la especulación. Pero acotemos un término consustancial a los mercados, consustancial a la vida misma (todos especulamos desde que nacemos sobre los asuntos más variopintos: con quién nos casaremos, si tendremos hijos o no, si seremos algo en la vida, si tendremos dinero o deudas, si nos tocará la lotería, cuántos años viviremos...). Especular es toda aquélla operación comercial en la que se busca obtener algún lucro en el corto plazo.
[Continúa]