Inmocaral fue el valor revelación de la Bolsa española durante tres años consecutivos. Primero, de la mano del difunto Francisco Carrasco, que fue el que compró la ficha de la antigua Fosforera Española para volcar en ella parte de sus activos inmobiliarios y sacar al mercado español un modelo inmobiliario similar al que abunda en los países anglosajones. Muerto Carrasco, fue el sevillano Luis Portillo, desconocido entonces en la Bolsa española, el que negoció con la familia de Carrasco la compra de la inmobiliaria. Insaciable, Portillo aglutin
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