Los números dejan atónitos a todos. Los bancos centrales, como el nuevo maná bíblico, tiran millones de dólares, euros, yuanes y demás monedas desde los helicópteros. Los números alcanzan cifras récord. La suma del gasto e inversión pública (infraestructuras y activos financieros), más el aumento del balance de los bancos centrales, unido a las garantías para asegurar pérdidas de activos, emisiones de deuda y otras formas asumidas para crear mercados, tapar agujeros o directamente impulsar la economía suman en estos momentos 8 (ocho) billones
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