El sector manufacturero experimentó en junio el mejor repunte de los últimos doce meses dando cuenta de la gran importancia que tiene China y otros países asiáticos en la leve recuperación económica. El índice global de manufacturas (PMI) que elabora JPMorgan y que actúa como un barómetro de la salud general de la economía envió una señal de 46,9 puntos, la cifra más alta desde agosto del año pasado, cuando comenzó su proceso de contracción. Este indicador ha cumplido 13 meses seguidos por debajo de los 50 puntos. Una actividad menor a 50 puntos indica contracción y superior a los 50 puntos indica expansión de la economía.
Los principales factores que marcaron el giro de este indicador de actividad son la disminución de nuevos pedidos, la caída en los inventarios, así como la caída en el empleo. En todos estos ámbitos la velocidad de contracción disminuyó a su ritmo más débil en 13 meses, lo que da cuenta que comienza a llegarse al fondo o al piso de la caída. Por este motivo los próximos meses serán decisivos para comprobar si la tendencia se mantiene y pasa a un modo de expansión, y de ser así, a qué velocidad. La otra opción, también muy posible, es que quedemos atrapados en un pantano, o en las arenas movedizas de la indecición, la burocracia y la ineficacia.
Este hecho muestra el rol fundamental que están desempeñando las economías emergentes, especialmente China y Brasil, en este proceso de recuperación industrial. También da cuenta de la importancia que ha tenido
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