A medida que Facebook se lanza a una de las mayores salidas a bolsa en la historia de Estados Unidos, su luna de miel con los inversores puede haber acabado ya.
El proyecto iniciado por Mark Zuckerberg, de 27 años, en una residencia de la universidad de Harvard podría convertirse en una de las compañías de Internet más valoradas cuando venda sus acciones por un valor estimado en hasta 100.000 millones de dólares (75.870 millones de euros).
Pero los días relativamente despreocupados de crecimiento de usuarios súper-fieles pueden quedar atrás, dicen los analistas, cuando la red social inicie la difícil tarea de cumplir las elevadas expectativas de Wall Street bajo la lupa pública.
El folleto de la Oferta Pública Inicial (OPI) de Facebook, presentado el miércoles antes los reguladores de Estados Unidos, mostró un negocio rentable de rápido crecimiento gestado en los ingresos publicitarios y las transacciones online.
Pero los ingresos de 3.700 millones de dólares de la firma de Silicon Valley el año pasado se encuentran en la franja baja de las expectativas de los analistas y subrayan la amplia brecha que hay entre su negocio actual y las esperanzas más optimistas que albergan muchos inversores.
“En cuanto a la estimación de que la gente vaya a pagar por este nombre, probablemente vayan a estar pagando un tercio más por el optimismo relativo sólo al nombre”, dijo Michael Yoshikami, presidente de YCMNET Advisors, una firma de gestión de patrimonio con sede en
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