VALENCIA. Es la intravida que late en el Consell. Nueva legislatura, cambios, recortes, migraciones... La preocupación de los políticos, ya sean consellers, secretarios autonómicos, directores generales, cargos del partido o asesores, se centra en conocer cuál será su futuro. Unos por saber si se ?salvan' y podrán mantener su empleo y estatus de vida y otros por la primera y, además, por vocación de servicio público. 'Ya sé donde voy... Henar me lo ha dicho hoy'. El mensaje escuchado transmitía tranquilidad. Henar Molinero, se entiende, es la mano derecha de Francisco Camps en lo que se refiere a organización dentro de la Generalitat. Una palabra tuya, bastará para sanarme. Escudriñando los rostros en la toma de posesión de los consellers, se transmitía en ciertos corrillos los nervios propios del que espera ver donde recala, como si fuera el antiguo sorteo de la mili, o pudiera tocarle a uno en suerte una VPO en los tiempos en los que podían pagarse.La confección del segundo y tercer escalón del Consell ofrecerá una visión completa de la intención del presidente de la Generalitat. Los que están, como es lógico, quieren mantenerse, pero también llaman a las puertas de los puestos de gestión miembros del PPCV que han trabajado duro. Una difícil elección para Francisco Camps, quien ha prometido un importante recorte en los cargos (30%) y deberá dejar fuera a personas no lo merecen. Unos son los pies de barro de partido, acostumbrados a batallar en cada pueblo y a recolectar
[Continúa]