Expansión - La primera reunión del año no depara cambios en los tipos de interés de la eurozona, siguen en el 1%, pero sí un desplazamiento del foco de atención del Banco Central Europeo. Con Portugal salvado in extremis del rescate por las compras de bonos del BCE; en pleno debate sobre si España va a necesitar o no ayuda financiera; y con la viabilidad del euro siendo cuestionada día sí, día también; el BCE se ha llevado el debate a la inflación, que en diciembre alcanzó el 2,2% en la eurozona, y a sobre si va a subir tipos en un futuro próximo..El objetivo de inflación del BCE es que ésta se encuentre 'por debajo pero cerca del 2% a medio plazo' y el IPC de la eurozona se ha situado en el 2,2% en diciembre, primera vez en dos años que supera su objetivo.Con este escenario entre manos, Jean Claude Trichet, presidente de la institución, reconoce que hay riesgo de tensiones inflacionistas a corto plazo, y añade que 'no hay ningún compromiso de no subir los tipos'. El compromiso que sí 'sigue en marcha' es el de la compra de bonos, al tiempo que se une a las propuestas de mejorar el fondo de rescate. El euro toca máximos intradía, cerca de los 1,33 dólares.La inquietud sobre la escalada de los precios ha estado presente desde el comienzo de la rueda de prensa de Trichet. El presidente del BCE reconoce que existen tensiones inflacionistas a corto plazo, y ha recordado al mercado que no hay ningún compromiso que impida subir los tipos de interés.Esto no quiere decir que los
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