Nadie describió las ventajas y desventajas de la riqueza de commodities en forma tan concisa como Juan Pablo Pérez Alfonzo, el ministro de petróleo venezolano en los ‘70 y uno de los fundadores de la OPEP. “El crudo nos llevará a la ruina. Es el excremento del diablo”, dijo..Medio siglo más trade, América latina está encontrando sentido a esas palabras. El petróleo puede convertirse en una maldición. Pero lo mismo ocurre con otras materias primas abundantes en la región, desde azúcar y cobre hasta mineral de hierro y soja..Aparentemente el continente está prosperando. Algunos hasta afirman que se viene “la década latinoamericana” debido que el auge de los commodities –motorizado por Asia– multiplicó por trece el comercio de la región con China desde 2000..Pero esta abundancia tiene dos caras: junto con el alza de los precios de las materias primas vinieron fuertes efectos económicos, en especial en las monedas.“Es un riesgo serio” que los bancos centrales deben manejar, señaló Augusto de la Torre, economista regional del Banco Mundial..Brasil, uno de los mayores exportadores de productos básicos, hace poco aplicó controles para disminuir el ingreso de capitales que provocó el alza de su moneda. La medida perjudicó a los fabricantes y puso en riesgo puestos de trabajo. Chile, el mayor productor mundial de cobre, también intervino en los mercados cambiarios para ayudar a los exportadores..Hasta ahora, la región asegura que el vaciamiento de su sector industrial se debe
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